Entre tantos pensamientos
hay cosas que se pierden
y no alcanzo a definirlas.
Ya no sé qué soy,
si un navegante de ojos tristes
o un hechicero en la cima del mundo.
Cuando navegante
paso los días contemplando,
cogiendo destellos
y también irradiando.
Llenando mis sentidos
de hombres y planetas.
Cuando hechicero
anhelo hacer estrellas
con manos de artesano
y juego con la alquimia
adelantando pasos que ya vienen.
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